manual de seguridad energetica


"Earth Ship"                                           Mayumi Oda

Jan Thomas, Claire Greensfelder y Wendy Oser
con Nora Akino
Ilustraciones de Mayumi Oda

Un Futuro Libre de Plutonio
Berkeley, California, EUA
1997


¿Cómo podemos responder ante la creciente carga de radioactividad en nuestro ambiente, que pone en peligro nuestra salud, la de nuestros seres queridos y nuestras comunidades, y a todas las especies? ¿Por qué continuamos creando desechos nucleares que pondrán en peligro la vida durante milenios? Cuando los niños pregunten qué hacemos para cambiar este estado de cosas, ¿qué podremos responder?

Éstas y otras preguntas acerca de la seguridad de la energía nuclear y de las armas nucleares han sido planteadas por personas en todo el mundo. En nuestra agrupación, Un Futuro Libre de Plutonio, formada por activistas de Norteamérica, Asia, Europa y las Islas del Pacífico por la ecología y la paz, hemos comprobado que la gente requiere respuestas claras y directas a sus preguntas sobre los peligros nucleares. En los talleres y eventos públicos que hemos organizado, nos han formulado preguntas tales como:
 

  • ¿Por qué no se nos informó de la relación entre la radiación de bajo nivel y el cáncer?  (desde el Norte de Europa)

  •  
  •  ¿Qué opciones tenemos? En nuestra región se nos dice que debemos desarrollar la energía nuclear porque nuestros recursos energéticos naturales son limitados.” (desde Asia)

  •  
  • “Nuestro gobierno intenta vendernos la energía nuclear diciendo que los países occidentales la utilizan, y que estaremos atrasados si no lo hacemos.” (desde Europa Oriental)
El Manual de Seguridad Energética  trata de los peligros de la energía nuclear, de la mortal relación entre la energía nuclear y las armas nucleares, y de la alternativa a los combustibles fósiles y nucleares representada por las tecnologías energéticas seguras, limpias y renovables disponibles en la actualidad. Le animamos a leer este folleto, y si le parece útil, a compartirlo con sus amigos, colegas y con los responsables de políticas.

No es necesario continuar contaminando nuestra preciosa Tierra con la radioactividad que seguirá siendo peligrosa durante cientos de miles de años. El futuro con seguridad energética es posible, y cada de uno de nosotros puede jugar un rol para que así sea.

 “ATOMOS POR LA PAZ”
FALSAS PROMESAS, PELIGROS OCULTOS

La campaña “Atomos por la Paz” fue iniciada por los Estados Unidos en 1953 para promover la energía nuclear, presentándola como “limpia, segura, barata e ilimitada”. Los Estados Unidos gastaron decenas de miles de millones de dólares en establecer la industria nuclear en el país y vendérsela a otros, asegurando el dominio norteamericano sobre el creciente mercado nuclear mundial. La antigua Unión Soviética creó un programa similar en Europa Oriental, mientras que Francia, Gran Bretaña y China desarrollaron industrias de armamentos y energía nuclear tanto para uso interno como para la exportación.

Los científicos que participaron en los programas nucleares en las décadas de los 50 y 60 sabían que la tecnología nuclear implicaba importantes riesgos, pero las preocupaciones por la seguridad fueron hechas a un lado para proteger los intereses de una industria en expansión.(1)  Se le ocultó al público información vital acerca de los peligros nucleares. Jamás se ha realizado un debate público completo acerca de los riesgos versus los beneficios de la energía de generación nuclear.

En los países occidentales industrializados, la energía nuclear ha estado en declinación desde hace unos 20 años. Algunos países europeos han aprobado leyes para prohibirla gradual o totalmente. Para sobrevivir y obtener ganancias de sus inversiones pasadas, la industria nuclear presiona actualmente a las economías en vías de desarrollo -particularmente en Asia y Europa Oriental, para que se “nuclearicen”. Mientras que en los Estados Unidos no se han solicitado nuevos reactores nucleares desde 1973, las empresas estadounidenses, canadienses, europeas y ahora asiáticas, siguen promoviendo en el extranjero la misma tecnología que ya no se considera segura ni rentable en los Estados Unidos.(2)

La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) fue creada para promover la energía nuclear e impedir la proliferación de las armas nucleares. Sin embargo, estas dos funciones resultan fundamentalmente incompatibles. La promoción de la energía nuclear ha conducido directamente a la proliferación de materiales y armamento nuclear.(3)

En la actualidad la campaña de relaciones públicas de “Atomos por la Paz” sigue viva, entregando una pantalla para una tecnología altamente peligrosa. La energía nuclear no ha sido ni será nunca segura.(4)

LA ENERGIA NUCLEAR NO ES SALUDABLE
PARA LOS NIÑOS Y OTROS SERES VIVOS!

En relación a la contaminación nuclear, no se puede recalcar suficientemente que lo que cuenta, biológicamente, es la suma a través del tiempo de todos los daños de todas las fuentes y eventos combinados que liberan venenos persistentes (radioactivos u otros) a la biósfera...Cada aporte a esta suma importa.(5)

Como parte de su operación normal, la producción nuclear libera radioactividad venenosa en el aire, tierra y agua. Las sustancias radioactivas emiten partículas alpha y beta y rayos gamma, los que pueden dañar a las células vivas. Una alta dosis de radiación puede conducir a la muerte en cuestión de días o semanas, y se sabe ahora que las dosis bajas de radiación son mucho más dañinas para la salud de lo que se pensaba anteriormente.(6)  La exposición prolongada a la llamada radiación de bajo nivel puede causar problemas graves y perdurables a la salud humana, tanto para las personas expuestas como para su descendencia. No existe un nivel seguro de exposición a la radiación.(7)

Los trabajadores de la industria nuclear, sus hijos y los vecinos de las instalaciones nucleares en todo el mundo sufren tasas mucho mayores que la población en general de cáncer, defectos congénitos y disfunciones del sistema inmunológico.(8)  Nuevos estudios que han investigado las causas de un aumento global del cáncer de mamas en las mujeres muestran que el tejido de las mamas es particularmente propenso a desarrollar cáncer a causa de la exposición a la radiación.(9)  Ësta también está reconocida como causante del cáncer a la próstata y al pulmón.(10)

Lo trágico es que el daño genético que ocasiona la radiación puede pasar de una generación a otra, afectando potencialmente a la descendencia de todas las especies.

LA MINERÍA DE URANIO
EL PRIMER ESLABÓN DE LA CADENA NUCLEAR

Las historias que contaron los delegados indígenas a la Audiencia Mundial del Uranio en Salzburgo (1992) constituyen una espantosa acusación en contra del colonialismo nuclear. Son sus tierras, sus cuerpos y sus antiguas culturas los que han sido víctimas inmediatas de la energía nuclear...En sus tierras,que ellos consideran sagradas, se extrae el 70% del uranio del mundo, se realiza la mayor parte de las pruebas, y se depositan los desechos radioactivos.(11)

Los riesgos de contaminación radioactiva no son compartidos igualmente por todos los pueblos. Generalmente aquellos con el menor poder económico, particularmente los pueblos indígenas, llevan la mayor carga de exposición a la radiación.

La minería de uranio en las tierras indígenas o de pueblos tribales ha devastado las comunidades locales y el medio ambiente de Norteamérica, Australia, Africa y Asia.(12)  El mineral de uranio, que se extrae desde grandes canteras abiertas y minas subterráneas, se procesa para ser utilizado como combustible de reactores nucleares. Por cada tonelada de óxido de uranio producida, quedan atrás miles de toneladas de desechos. A menudo los desechos simplemente se vierten sobre la tierra cerca de la mina y se dejan a merced de los elementos. El viento acarrea el gas radón y el polvo radioactivo desde esos depósitos a muchas millas de distancia. El agua lluvia contaminada penetra en la tierra, las cuencas y, finalmente, a la cadena alimenticia, poniendo en peligro la salud. Las tierras de los pueblos indígenas también han sido utilizadas para verter desechos radioactivos y para realizar pruebas (hacer explotar) bombas nucleares tanto en superficie como bajo tierra, causando una enorme contaminación radioactiva.

LA INJUSTICIA AMBIENTAL A NIVEL MUNDIAL

· En Saskatchewan del Norte, Canadá, donde están ubicadas las mayores y más concentradas reservas de uranio conocidas, el vertido rutinario y accidental de aguas contaminadas de las operaciones de minería y molienda han envenenado importantes pesquerías y han amenazado la salud y la subsistencia de las comunidades indígenas.(13)

· En Níger y Namibia, los desechos de uranio simplemente se vierten sobre la arena del desierto, contaminando el aire, los alimentos y el agua que beben las tribus nómades.(14)

· En el sudoeste de Estados Unidos, los desechos de la minería abandonados sobre las tierras de los pueblos indígenas han dañado la salud de sus comunidades. Es poco conocido que el segundo peor desastre nuclear en la historia de los Estados Unidos fue el derrame de los desechos de la mina de uranio en el Río Puerco de Nuevo México en la década de los 80.(15)

· El pueblo Diné (Navajo) y otros mineros de uranio en Estados Unidos han contraído cáncer en tasas mucho mayores que la población en general (incluyendo una incidencia de cáncer pulmonar cuarenta veces mayor a la esperada normalmente).(16)  Ellos no fueron informados acerca de los peligros de la radioactividad.

· El pueblo del Tíbet ha sido, sin su conocimiento, víctima de pruebas de tolerancia a la radiación en las sedes de las minas de uranio y depósitos de desechos operados por China.(17)

PELIGROSO Y SUCIO: LOS ACCIDENTES SUELEN OCURRIR

Los sitios donde se construyen los reactores nucleares resultan contaminados en forma permanente, y los desechos radioactivos que producen contaminan cualquier lugar donde se depositen, liberen o almacenen. Tampoco es posible disponer de ellos; únicamente pueden ser almacenados o abandonados.(18)

Las barras de combustible de uranio enriquecido, luego de ser utilizadas durante tres años en un reactor, se vuelven aproximadamente un millón de veces más radioactivas que cuando fueron cargadas por primera vez. La industria nuclear le llama combustible “gastado” y la ley exige que éste sea almacenado en forma segura para siempre. Sin embargo, los gobiernos y las empresas han continuado desarrollando y utilizando irresponsablemente la energía nuclear, aunque no se sabe cómo almacenar los desechos resultantes de una manera segura.(19)

Los accidentes nucleares presentan riesgos adicionales. Consideremos Chernobyl y la Isla Three Mile, dos catastróficos accidentes de reactores nucleares. Diez días después de la fusión de Chernobyl (cerca de la aldea de Pripyat en Ucrania), el nivel de radiación medido fue de 50 millones de curies, lo que equivale al efecto de hacer explotar más de 100 bombas del tamaño de la que se lanzó sobre Hiroshima. Los vientos esparcieron la radioactividad del desastre de Chernobyl por todo el mundo.(20)

Los niños de Bielorrusia y Ucrania que sobrevivieron a la exposición inicial a la radiación sufren ahora altas tasas de cáncer a la tiroides y leucemia. Muchos más están lánguidos y enfermizos, tienen dificultades de memoria, y sangran fácilmente. En 1995, Ucrania informó que unas 125,000 muertes habían sido causadas por la catástrofe.(21)

El aumento en los niveles de cáncer y otras enfermedades también ha sido documentado en la población que vive en y alrededor de Harrisburg, Pennsylvania, Estados Unidos, lugar del accidente nuclear de la Isla Three Mile.(22)  Allí se han observado también mutaciones en la vida vegetal. Los activistas locales han establecido una red ciudadana para monitorear los efectos sobre la salud, pero nunca se ha realizado un estudio oficial completo de los efectos del accidente de la Isla Three Mile sobre la salud y el ambiente.

Los accidentes, que pueden ocurrir en cualquier sitio donde haya un reactor, son solamente el más dramático de los innegables efectos negativos de la producción de energía nuclear.(23)  Después de cinco décadas, la energía nuclear ha probado a cada paso ser un desastre ambiental y de salud.

PLUTONIO: EL MÁS PELIGROSO DE TODOS

Los reactores de energía nuclear producen una mezcla de radionúcleos de plutonio, y no hay duda de que el plutonio, depositado en el pulmón humano, es un poderoso causante del cáncer pulmonar. Aproximadamente cinco millonésimas de un solo gramo de plutonio de un reactor depositados en el pulmón bastan.(24)

El 6 de agosto de 1945, el gobierno de los Estados Unidos hizo explotar una bomba de uranio sobre Hiroshima, Japón. Más de 100,000 personas murieron instantáneamente. Tres días más tarde, una bomba de plutonio destruyó a Nagasaki, matando de inmediato a 70,000 personas. Muchos miles más han muerto desde entonces a causa de los efectos perdurables del envenenamiento por radiación.

El plutonio, que es un sub-producto de la tecnología de fisión nuclear, es la sustancia más mortífera que jamás hayan fabricado los humanos. Dada su toxicidad y porque el plutonio puede ser utilizado en la fabricación de armas nucleares - los reactores a combustible de plutonio son una forma extraordinariamente peligrosa de generar electricidad.(25)

Todos los reactores de energía nuclear (tanto los que utilizan combustible de uranio como plutonio) producen materiales de desecho que contienen plutonio, así como otras sustancias radioactivas que pueden ser utilizadas en la fabricación de bombas nucleares. De esta manera, cada país que cuenta con energía nuclear es en potencia un estado con armamento nuclear.(26)

La fabricación de una bomba nuclear ya no es ningún secreto. La parte más difícil es conseguir el plutonio. Las cuatro quintas partes del plutonio que hay actualmente en el mundo han sido producidas por reactores de energía nuclear comerciales.(27)  Esta propagación del plutonio a través de la energía nuclear ha aumentado el número de estados potencialmente armados nuclearmente a 44. Los cinco países que declaradamente poseen armas nucleares, Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia y China, solamente son la novena parte del verdadero “club nuclear”.

Japón está acumulando una de los mayores reservas llamadas civiles de plutonio mediante el envío de su combustible gastado atravesando medio mundo hasta Francia y Gran Bretaña y de regreso para ser reprocesado como plutonio. Por lo tanto, Japón posee el potencial de convertirse en una de las principales potencias nucleares en un breve plazo.(28)  Adicionalmente, se encuentran en construcción enormes instalaciones de Ciclo de Combustible Nuclear en Rokkasho Village, en la Prefectura Aomori en Honshu del Norte, Japón. Este sitio nuclear ya incluye (al invierno de 1997) dos plantas de enriquecimiento de uranio y almacenamiento de desechos nucleares de alto y bajo nivel. También se ha planificado una planta de reprocesamiento de plutonio que estaría lista para el fin de siglo.(29)  Los pobladores locales han estado luchando para detener la construcción de las instalaciones del Ciclo de Combustible Nuclear durante más de doce años, con muy poco éxito hasta ahora.

Otros países que han intentado desarrollar Reactores de Crianza Rápida (“Fast Breed Reactors, FBR”) comerciales, entre ellos Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania y Rusia, los han abandonado. Solamente Francia intenta aún reparar su Superphénix FBR, muy propenso a los accidentes. Sin embargo, en un esperanzador cambio de actitud, en octubre de 1996 algunos analistas económicos franceses comenzaron a criticar públicamente el enorme despilfarro financiero del proyecto. Ellos llamaron al FBR “un gran fracaso de 60 mil millones de francos” ($12 mil millones de dólares estadounidenses) y recomendaron que se considerara seriamente un cierre completo del Superphénix antes que se desperdicien más miles de millones.(30)

El prototipo de FBR japonés, Monju, fue conectado en 1994. Sin embargo, se cree que el terremoto de Kobe en enero de 1995 provocó fisuras en algunas tuberías del reactor Monju, ubicado a 100 kilómetros del epicentro. El reactor no ha estado en operación desde abril de 1995. En Japón mucha gente cuestiona ahora la seguridad de la estrategia energética de su país, basada en combustible de plutonio.(31) Por ejemplo, en agosto de 1996 la aldea japonesa de Maki sostuvo un histórico referéndum en que se recibieron 61 votos en contra y 31 a favor de la construcción de una nueva planta nuclear en su comunidad.

El reprocesamiento del combustible usado del reactor también crea desechos altamente radioactivos. Incluso la industria nuclear estima que la cantidad de desechos que requieren aislación del medio ambiente por largos períodos aumenta casi diez veces como consecuencia del reprocesamiento.(32)

Finalmente, todos los reactores de energía nuclear y los sitios de almacenamiento de cantidades de material radioactivo podrían ser tan peligrosos como la explosión de armas nucleares. Si llegara a ser objeto de actividades terroristas, bombardeo militar o sabotaje, el material radioactivo podría ser diseminado en una vasta y devastadora escala.(33)

RESIDUOS NUCLEARES: UN PROBLEMA NO RESUELTO

Para el año 2000, la industria nuclear habrá generado 201,000 toneladas de barras de combustible irradiadas (usadas) altamente radioactivas(34)  Si se incluyen los residuos líquidos y sólidos, los residuos de uranio y todo aquello con que han estado en contacto, el volumen es, por supuesto, mucho mayor.

Se han propuesto muchas ideas para su disposición “final”, pero ninguna de ellas ha resultado ni remotamente suficiente.(35)  Uno de los problemas es que el plutonio presente en los residuos permanecerá radioactivo por hasta 240,000 años (12,000 generaciones) o más. Durante todo ese tiempo, deberá ser aislado de todo organismo viviente y del agua, suelo y aire del que éstos dependen.

En la actualidad la política favorita de la mayoría de los países nucleares es enterrar profundamente bajo tierra los desechos. Sin embargo, las cambiantes capas freáticas, los terremotos y otros factores geológicos podrían finalmente perturbar los desechos enterrados y conducir a una contaminación del suelo, el agua y el aire. No existe ningún contenedor que dure tanto tiempo como la radioactividad de su contenido. Tampoco podemos confiar en que nuestros descendientes no excaven en los sitios de entierro dentro de cientos de miles de años, ya sea por curiosidad o por simple falta de información.(36)

Ninguno de los 44 países que poseen reactores nucleares tiene una solución al problema de los desechos. Entretanto, éstos se guardan en instalaciones de almacenamiento “temporales” o se entierran en fosas de poca profundidad. Se han vertido residuos directamente sobre la tierra, los lagos y los océanos del mundo (por ejemplo: en el Mar Irlandés cerca de Sellafield, Inglaterra; en el Océano Pacífico cerca de las Islas Farallones frente a la costa de San Francisco, California; y en el Lago Karachay, cerca de Chelyabinsk, Rusia).

Un creciente número de sitios ha sido abandonado por los humanos debido a la contaminación radioactiva. Sin embargo el viento y el agua, los microbios, los insectos, las semillas, las aves y otras formas de vida que no pueden leer los letreros de advertencia se mueven libremente de un nicho ecológico a otro.(37)  La cuestión de cómo aislar a la radioactividad de la vida en forma duradera permanece sin respuesta.

Más aún, después de retirar las barras de combustible irradiadas, los edificios de los reactores quedan altamente contaminados. En Estados Unidos, la ley exige que las empresas energéticas desmantelen los reactores antiguos y que “limpien” los sitios. Aunque se exige a las compañías que reserven fondos para este fin, hasta ahora ningún reactor ha sido completamente desmantelado. Los costos y riesgos reales de este proceso permanecen desconocidos.

Nuestros descendientes enfrentarán los peligros y correrán con los costos de desactivar los 430 reactores nucleares (a 1996) del mundo. También tendrán que protegerse virtualmente para siempre de las miles de toneladas de residuos radioactivos que la industria ya ha producido.

Desde la primera división del átomo, ha habido ciudadanos y funcionarios públicos preocupados que han denunciado los peligros del desarrollo de la energía nuclear. Una mayor conciencia acerca del problema de los residuos nucleares ha fortalecido los esfuerzos de los grupos ciudadanos por detener la energía nuclear e implementar alternativas energéticas seguras.

ENERGÍA NUCLEAR: UNA MALA INVERSIÓN

Los cálculos oficiales del costo de la energía nuclear consideran únicamente los costos directos de construir y operar los reactores, más la extracción, procesamiento y transporte del combustible.(38)  No toman en cuenta los costos indirectos a la sociedad producto de los daños ambientales y de salud, ni los costos de los accidentes, limpieza, almacenamiento de desechos nucleares y desmantelamiento de reactores antiguos.

La energía nuclear es una inversión trágicamente mal dirigida. No solamente contamina el medio ambiente y desestabiliza la seguridad, sino que hace mal uso de preciosos recursos financieros, así como de expertizaje científico e ingenieril. Entonces, ¿por qué se promueven y construyen nuevos reactores nucleares, produciendo cada vez más plutonio tóxico y desechos radioactivos? Una respuesta es la búsqueda del lucro -incentivada parcialmente por los subsidios gubernamentales y créditos bancarios a las empresas nucleares, lo que mantiene viva a esta mortal industria.

Más aún, los países que utilizan materiales radioactivos para producir energía acceden al dudoso club mundial de los países poseedores de armas nucleares. Mientras cinco de los asientos permanentes en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas estén asignados a los cinco estados declaradamente nucleares, el supuesto de que “el acceso a las armas nucleares es igual al poder mundial” estimulará a los países a perseguir la energía nuclear y por ende, el potencial de armamento nuclear, a fin de aumentar su influencia sobre los asuntos mundiales.(39)

Vaciar los Bolsillos de los Países en Vías de Desarrollo

Los países en vías de desarrollo han sufrido presiones para que asuman enormes préstamos para financiar costosos proyectos de energía nuclear. Su construcción es intensiva en capitales y tecnológicamente compleja; requiere grandes desembolsos de fondos y una creciente dependencia del expertizaje, inversiones y suministros extranjeros. Los limitados recursos financieros de los países en desarrollo se han ido directamente a las cuentas bancarias de empresas multinacionales, entre ellas British Nuclear Fuels Ltd., CoGEMA, General Electric, Mitsubishi, Siemens y Westinghouse. Filipinas, por ejemplo, paga US$300,000 diarios solamente en intereses al Export-Import Bank de Estados Unidos por una planta nuclear que jamás operó ni un sólo día.(40)

“Si no Podemos Venderla en Casa, Intentémoslo en el Extranjero”

La demanda de energía en Asia crece más rápidamente que en ninguna otra parte del mundo. Tailandia, Indonesia, Taiwan y China poseen florecientes economías y buscan fuentes energéticas adicionales.(41)  La firma de ingeniería nuclear Bechtel, ubicada en California, promueve la energía nuclear en China a pesar de que existe un embargo comercial de los Estados Unidos sobre la venta de materiales nucleares a ese país. Las empresas japonesas Mitsubichi, Hitachi y Toshiba, apoyadas por industrias nucleares occidentales que se enfrentan a la declinación de sus mercados internos, promueven también la energía nuclear en los países del Pacífico.

El desarrollo nuclear en el occidente industrializado ha constituido un desastre ambiental y financiero. Asia puede esperar sufrir problemas similares: derrames y filtraciones sin fin, fallas en las plantas, oposición pública, demandas judiciales, accidentes catastróficos, y desechos que devastarán al planeta durante milenios.

ELIMINAR GRADUALMENTE EL USO DE COMBUSTIBLES FOSILES

Los gobiernos han basado sus políticas energéticas del siglo veinte principalmente en el desarrollo de combustibles fósiles. Sin embargo, ni el carbón ni el petróleo, que siguen dominando los mercados energéticos mundiales, entregarán jamás buenas soluciones de largo plazo para las necesidades energéticas humanas, debido a sus limitadas reservas y a sus altos costos sociales y ambientales.

El carbón, que fue el combustible dominante de la revolución industrial, aún suministra energía para casi la cuarta parte de la población mundial. El petróleo ha sido el combustible más ampliamente utilizado por el crecimiento económico no sustentable y los patrones de desarrollo de la segunda mitad del siglo veinte. Durante el proceso, ha modelado los estilos de vida, las comunidades y la política mundial.

La minería del carbón y la perforación petrolera causan grave y a menudo irreparable degradación ambiental y sufrimiento humano. El proceso utilizado para convertir estos combustibles en energía produce lluvia ácida y polución del aire, lo cual daña los bosques, las cosechas y la salud humana. Los desastrosos derrames petroleros tales como el de Exxon Valdez en Alaska, la destrucción de tierras y comunidades indígenas por la explotación petrolera de Texaco en Ecuador, y las filtraciones y derrames de la perforación petrolera de la Royal Dutch Shell en el territorio Ogoni de Nigeria han destruido las cuencas hidrográficas, los ecosistemas oceánicos, la vida silvestre, la subsistencia local y a comunidades completas de gente que depende directamente de la tierra para sobrevivir.

La quema de combustibles fósiles libera enormes cantidades de dióxido de carbono (CO2) hacia la atmósfera. En la actualidad ha sido ampliamente reconocido que nuestra atmósfera simplemente no puede continuar absorbiendo seis mil millones de toneladas de carbono anuales (70% del cual proviene de la quema de combustibles fósiles)(42)  sin sufrir desastrosas consecuencias que perdurarán por generaciones.

Los científicos han estado advirtiendo durante décadas acerca del calentamiento global, proceso por el cual el CO2 y otros gases contaminantes atrapan el calor del sol y producen un aumento en la temperatura de la superficie terrestre. A través del tiempo, los ciclos estacionales y climáticos podrían verse significativamente perturbados. Según estudios climáticos, las temperaturas promedio mundiales han aumentado cosntantemente desde que se comenzaron a llevar registros en 1880. Cinco de los años más cálidos jamás registrados han ocurrido desde 1987.(43)

El cambio climático mundial podría ser un factor decisivo que afecte las perspectivas de supervivencia de los que nos sucederán.

CALENTAMIENTO GLOBAL
LA ENERGÍA NUCLEAR NO ES NINGUNA SOLUCIÓN

Agunos argumentan que la energía nuclear es una solución para la amenaza del cambio climático mundial, ya que los reactores no emiten gases de efecto invernadero. Sin embargo, en la actualidad se dispone de alternativas más seguras y más baratas a la energía nuclear.Los estudios han demostrado que las medidas de eficiencia energética pueden reemplazar a la electricidad generada por carbón a una fracción del costo de la energía nuclear.(44)  Las fuentes de energía renovables, tales como la energía solar y eólica, pueden también reemplazar a los combustibles fósiles por menos costo que el combustible nuclear y lo pueden hacer más rápido y sin agregar radioactividad al medio ambiente.

No es necesario continuar envenenando a la tierra con una radiación que causará daños por muchos miles de años. Es responsabilidad de los países industrializados ayudar a desarrollar fuentes de energías renovables seguras y sustentables, antes que comercializar en el mundo una energía nuclear contaminante y venenosa.
 
 

LAS BUENAS NOTICIAS

No necesitamos ni la energía nuclear NI los combustibles fósiles! Podríamos eliminar gradualmente el uso mundial de la energía nuclear completamente para el año 2010 y los combustibles fósiles para el año 2100 sin ninguna pérdida importante de la calidad de vida. ¿Cómo? Implementando medidas de eficiencia energética y de conservación de la energía, y convirtiéndonos hacia fuentes de energía renovables y seguras.(45)
 
 

LA EFICIENCIA ENERGETICA Y LAS ENERGIAS RENOVABLES

Un sistema energético seguro y saludable será el resultado de combinar el uso de energías renovables no contaminantes como fuentes principales -tales como la energía solar, eólica (viento), micro-hidroeléctricas, biomasa, biogas y el calor del centro de la tierra -más el uso eficiente de la energía en la vivienda, el transporte y la industria.(46)

El viento, el sol y las olas del océano son fuentes primarias de energía que nos rodean cotidianamente y que están disponibles gratuitamente. A diferencia del uranio y de los combustibles fósiles, no deben ser arrancados de la tierra. No producen residuos radioactivos y poca o ninguna emisión tóxica. Si pudiera elegir, ¿quién no preferiría utilizar el sol, el viento y el agua para obtener energía, terminando con la destrucción causada por la minería y la quema de venenosos combustibles?

Un camino energético seguro es alcanzable y sostenible. Significa tomar opciones que no priven a las generaciones futuras de un mundo habitable. Dado que el sol, el viento y el agua nos son suministrados naturalmente todos los días, nunca se agotará la energía segura. No tiene sentido acumularla, y hay suficiente para todos.

Las agencias de relaciones públicas y los grupos de lobby de la industria nuclear y de combustibles fósiles alegan que las energías renovables y la eficiencia energética no son “rentables” y que no pueden proveer la energía necesaria para una economía moderna. La verdad es que las tecnologías de las energías renovables y de la eficiencia energética han realizado tantos avances en los últimos diez años (muchos de los cuales aún son desconocidos por los políticos, el público en general e incluso por muchos expertos energéticos) que ya resultan competitivas a nivel de costos con los combustibles fósiles y la energía nuclear. Desde 1980, el precio de las celdas solares ha caído en más de 90%, mientras que el costo de las turbinas de viento ha bajado en dos tercios.(47)
Es posible satisfacer las necesidades mundiales de energía a través de una combinación de la energía eólica, energía termo-solar, electricidad solar fotovoltaica, energía hidroeléctrica de pequeña escala, biomasa, geotérmica, energía oceánica y conservación energética.

Entre 1950 y 1990, el gobierno y las empresas energéticas de Estados Unidos gastaron $492 mil millones en los costos directos de la energía nuclear.(48)  A pesar de esta enorme inversión, la energía nuclear suministra actualmente sólo un 7.7% de toda la energía utilizada en los Estados Unidos. Por contraste, las fuentes de energías renovables ya suministran un 7.1% de la energía consumida en los Estados Unidos, sin producir desechos tóxicos ni gases de efecto invernadero.(49)  En los últimos veinte años, los Estados Unidos ahorraron más energía a través de prácticas de eficiencia energética que toda la que produjeron todos sus reactores nucleares juntos.(50)

El costo de generación de electricidad en un reactor nuclear nuevo en Estados Unidos es aproximadamente catorce centavos de dólar por kilowatt-hora.(51) Si se incluyen los costos sociales y ambientales indirectos, se debe al menos duplicar esa cifra.(52)  Ninguna evaluación monetaria de los costos de generación de electricidad con combustibles nucleares refleja las potenciales consecuencias de largo alcance en la salud y el bienestar de todas las formas de vida. Comparativamente, la energía solar y eólica actualmente generan electricidad a la mitad del costo, sin producir desechos radioactivos y prácticamente ninguna polución.(53)

Algunas fuentes de energías renovables -entre ellas la biomasa, hidroeléctrica, geotérmica y la energía oceánica - suministran energía eléctrica estable y “despachable” que puede ser distribuida a lugares lejanos. Otras fuentes, tales como la solar y eólica, varían en su producción energética dependiendo de las condiciones climáticas, pero siguen patrones regulares de disponibilidad que es posible prever e incorporar a la planificación. Las fuentes energéticas renovables estables son un respaldo efectivo para aquellas que varían.

Los futuros planificadores energéticos combinarán una gama de tecnologías de suministro, almacenamiento y respaldo en un sistema integrado y sostenible que suministrará energía renovable confiable en todo momento y en toda estación.

LA ENERGIA SEGURA, RENOVABLE Y SUSTENTABLE

· es abundante en todo el mundo y es inagotable.
· ha sido el principal medio de producción de energía a través de la historia humana, excepto por el muy reciente período industrial.
· soluciona simultáneamente o mejora una serie de problemas a la vez: la “disposición” de los desechos nucleares, la proliferación de armas nucleares, la polución del aire, el calentamiento global, la lluvia ácida y la dependencia de las menguantes reservas de petróleo.
· no amenaza a la seguridad internacional o el futuro de la vida, ya que no puede ser convertida en armas de destrucción masiva y no produce desechos radioactivos tóxicos.
· elimina la destrucción ambiental asociada a las industrias extractivas de la minería del uranio y el carbón y la perforación petrolífera.
· es más simple y rápida de construir, especialmente a nivel comunitario, y es mucho más versátil que la producción energética en base a combustibles nucleares o fósiles.
· entrega un acceso más justo a la energía para toda la gente, ya que la abundante luz del sol, los vientos y los excedentes de biomasa están más disponibles que las reservas de petróleo, carbón o uranio.
· tiende a ser naturalmente descentralizada, lo que hace más fácil integrarla a las economías locales.

La energía segura es económicamente viable y rentable, incluso más cuando se toman en cuenta sus beneficios ambientales. No hay costos ocultos por los cuales nosotros y las futuras generaciones debamos pagar con nuestra salud y nuestras vidas.

LA EFICIENCIA ENERGETICA: REDUCIR EL USO DE ENERGÍA

La energía “más limpia” es aquella que se ahorra. Podemos hacer mucho por reducir nuestro consumo de energía mediante el aprovechamiento de las tecnologías de eficiencia energética y el uso responsable de la energía. Estas opciones representan la mayor promesa de terminar con la dependencia mundial de los combustibles fósiles y la energía nuclear. Las medidas de eficiencia energética traerán beneficios adicionales, tales como la creación de nuevos empleos e industrias.(54)

A través de la implementación plena de las tecnologías de eficiencia energética disponibles actualmente, Estados Unidos estaría en condiciones de eliminar todos sus reactores nucleares y aún así, generar cuatro veces más energía en el proceso.(55)

ENERGIA SOLAR: LA ENERGÍA COTIDIANA DE LA TIERRA

Cada día, la luz solar baña a la tierra en cantidad equivalente a muchos miles de veces la energía que consumen actualmente las actividades humanas. La luz solar cae sobre todos los rincones de la tierra. El sol constituye la base de la vida sobre la tierra; sin él, nuestro planeta sería una tierra baldía, fría, oscura y estéril. Nuestra capacidad de aprovechar la abundante energía solar será un factor crucial que afectará la calidad de nuestro futuro.

Energía Termo-Solar

La tecnología de la energía eléctrica termo-solar utiliza luz solar concentrada para calentar líquidos que luego se utilizan en producir vapor para hacer girar una turbina y generar electricidad. Para poder calentar los líquidos a temperaturas suficientemente altas, se concentra la luz solar mediante el uso de espejos y lentes.(56)

Energía Solar Fotovoltaica: Electricidad para Todas las Estaciones del Año

Con la energía fotovoltaica, la luz solar cae sobre un material conductor especial, tal como la silicona, creando una corriente eléctrica que luego se transporta hasta una batería para ser almacenada, o se alimenta directamente al fluido eléctrico. La energía fotovoltaica puede ser utilizada en muchos escenarios diferentes ya que opera con luz solar natural y difusa; no le afectan la temperatura ni la humedad; y requiere muy poca mantención. De este modo, no está limitada por factores geográficos como lo están las plantas térmoeléctricas solares, que deben ser instaladas en áreas de larga e intensa exposición al sol para poder operar con eficiencia.

En la actualidad, la energía fotovoltaica es ampliamente utilizada en proyectos de electrificación rural a través de todo el mundo en vías de desarrollo. Dado que se trata de sistemas autónomos que generan corriente eléctrica directamente, resultan ideales para su uso en áreas remotas. Es mucho más barato instalar paneles fotovoltaicos que construir tendido eléctrico o de gas para vincular las áreas remotas con la red central de energía.(57)  (El término “red” se refiere a la distribución de energía a través del tendido eléctrico desde las instalaciones generadoras de energía hacia clientes distantes.)

Muchas empresas de servicios públicos en todo el mundo están experimentando con el uso de la energía fotovoltaica a gran escala para suministrarle energía a la red. Las perspectivas se consideran favorables.

Energía Solar Pasiva

La tecnología solar pasiva condensa la energía solar y la hace utilizable como fuente de calor. En muchas regiones del mundo, se utilizan cocinas solares simples y baratas para preparar los alimentos. Con ello se salvan árboles y se reducen largos viajes en busca de leña para el fuego.(58)

ENERGIA EOLICA

Los humanos han aprovechas la energía del viento durante miles de años para realizar tareas tales como moler granos, bombear agua y navegar en barcos a través de los mares. Luego de dos décadas de rápido desarrollo que siguieron a la crisis petrolera de los años setenta, las turbinas de viento generadoras de electricidad son ahora una tecnología probada y madura. A un costo de $.04 a $.05 centavos de dólar por kilowatt-hora, la energía eólica es comercialmente competitiva con otras fuentes de bajo costo.(59)

Los sistemas de energía eólica ofrecen algunas de las mismas ventajas de la energía solar: son versátiles, limpios y accesibles. Pueden abarcar desde pequeños sistemas autónomos para suministrar energía a comunidades remotas, hasta grandes instalaciones que suministran electricidad directamente a la red. Se pueden instalar tan rápidamente como sea necesario, sin los largos períodos de puesta en marcha que requieren las instalaciones a combustible nuclear o fósil.

BIOMASA

La energía de biomasa utiliza la materia vegetal (biocombustible) para producir combustibles líquidos o gaseosos o para generar calor y electricidad. Entre los biocombustibles se cuentan la leña y sus desechos, los pastos, arbustos, residuos agrícolas, el estiércol animal e incluso la basura doméstica cotidiana.

La biomasa suministra el 38% de la energía primaria utilizada en el mundo en vías de desarrollo, donde vive tres cuartas partes de la población mundial. Los fuegos a leña, que son la forma más antigua de energía de biomasa, se han utilizado durante milenios para obtener calor y cocinar, y aún constituyen la fuente primaria de energía doméstica en muchos países.

Sin embargo, el uso de biomasa para hacer fuego no es muy eficiente y ha causado una grave deforestación en muchas partes del mundo. En los países en vías de desarrollo, el movimiento para hacer un cambio hacia la utilización de estufas mucho más eficientes para la cocina doméstica y la calefacción ya está ayudando a frenar la deforestación.(60)

ENERGIA PARA EL FUTURO

El carbón nos dio la Revolución Industrial, con sus ciudades cubiertas de hollín, enfermedades pulmonares, fábricas y minas de carbón. El petróleo nos trajo la Era de la Combustión, con sus automóviles, grandes carreteras, aviones a chorro y la glorificación del consumismo. La energía nuclear nos ha dado la Era Atómica y una perdurable herencia de contaminación radioactiva y problemas de salud. Pero las energías renovables, el sol, el viento y el agua, nos traerán a la Era Solar y cambiarán nuestra sociedad de maneras mucho más favorables de las que aún imaginamos.

CREAR UN FUTURO CON SEGURIDAD ENERGETICA

En este momento la única forma conocida de proteger la vida de un aumento en la carga de radioactividad es detener toda la producción de materiales nucleares, contener y monitorear aquellos que ya existen, y continuar la investigación en el tiempo con la esperanza de descubrir maneras de minimizar el daño que provocan.

En la actualidad se dispone de tecnologías energéticas saludables, seguras y renovables. Las barreras para un futuro energéticamente sustentable no son técnicas ni económicas. Los mayores obstáculos son el temor al cambio, la falta de voluntad política, y el empuje de la industria energética por maximizar sus ganancias. Los gobiernos, las comunidades y las industrias deben cambiar fundamentalmente su enfoque y asumir un firme compromiso de promover y desarrollar energías renovables e implementar prácticas de conservación de energía y eficiencia energética.

Todos cargamos con la gran responsabilidad de entregar a los diversos pueblos, plantas, animales y ecosistemas del futuro un mundo habitable. Nuestro objetivo final es una completa revaloración de la sociedad moderna y de los intereses que sirve, dirigida a un reordenamiento fundamental de las prioridades sociales hacia la sustentabilidad y la justicia social.

Los humanos demoramos miles de millones de años en aparecer sobre la tierra, y sólo hemos vivido en comunidades, aldeas y ciudades los últimos diez mil años. Deseamos que todas las gentes y todas las especies puedan disfrutar de la vida sobre la tierra durante muchos años más. Este es un criterio básico para una sociedad sustentable. Las tecnologías energéticas apropiadas, seguras y renovables son claves para alcanzar esta meta. Trabajando juntos, podemos crear sociedades que perduren hacia el futuro, viviendo en armonía con la tierra.
 
 

EL MONSTRUO DE DOS CABEZAS DEL FUEGO VENENOSO

residuos nucleares minería de uranio  armas nucleares
enriquecimiento  molienda
del uranio
      pruebas nucleares
   reactor de crianza rápida
    de plutonio
fabricación de   embarque de plutonio
barras de
combustible  residuos nucleares

   residuos de alto nivel
    contaminación
reactor nuclear       reprocesamiento de
        plutonio
   embarque de combustible usado

Las armas nucleares y las industrias de energía nuclear son dos aspectos de la misma bestia. Cada una de ellos existe en presencia de y como resultado del otro. Cada paso de la cadena nuclear contribuye directamente o a través de pasos relacionados a la contaminación virtualmente permanente de nuestra atmósfera, cuencas acuíferas, suelos y vida orgánica.



 
 

ORGANIZACIONES DE REFERENCIA

Red Mundial por la Eliminación de las Armas Nucleares Abolition 2000
P.O. Box 220
Pt. Hueneme, CA 93044, EUA
tel: (1-805) 985-5073
fax: (1-805) 985-7563
email: pmeidell@igc.org

Centro de Ecología Nuclear y Política Energética
Unión Socio-Ecológica
Moscú, RUSIA
tel./fax: (7-095) 131-70-12
email: seulydia@glas.apc.org

Centro Ciudadano de Información Nuclear
302 #2 Take Biru
1-59-14 Higashinakano
Nagano-ku, Tokio, JAPON
tel: (81-03) 5330-9520
fax: (81-03) 5330-9530
email: cnic-jp@po.iijnet.or.jp

Cámara de Eficiencia Energética y Energías Renovables
P.O. Box 3048
Merrifield, VA 22116, EUA
tel: (1-703) 903-9449
fax: (1-703) 893-0400
email: doe.erec@nciinc.com

Greenpeace International
Keizersgracht 176
1016 DW Amsterdam, HOLANDA
tel: (31-20) 523-6222
fax: (31-20) 523-6200
email: greenpeace.international@Ams.greenpeace.org

Red Ambiental Mundial
P.O. Box 485
Bemidji, MN 56619, EUA
tel: (1-218) 751-4967
fax: (1-218) 751-0561
email: ien@igc.org

Nuclear Free & Independent Pacific
83 Amy St. Toorak, Private Mail Bag
Suva, FIJI
tel: (679) 304-649
fax: (679) 304-755
email: pcrc@pactok.peg.apc.org

Servicio de Información y Recursos Nucleares (SIRN)
1424 16th St. NW, #404
Washington, DC 20036, EUA
tel: (1-202) 328-0002
fax: (1-202) 462-2183
email: nirsnet@igc.org

Un Futuro Libre de Plutonio y Rainbow Serpent/Red de Mujeres PFF
P.O. Box 2589
Berkeley, CA 94702, EUA
tel: (1-510) 540-7645
fax: (1-510) 540-6159
email: pff@igc.org

Instituto Rocky Mountain
1739 Snowmass Creek Rd.
Snowmass, CO 81654, EUA
tel: (1-970) 927-3851
fax: (1-970) 927-4178
email: outreach@rmi.org

DIA DEL SOL: Campaña for un Futuro con Seguridad Energética
315 Circle Ave., #2
Takoma Park, MD 20912, EUA
tel: (1-301) 270-2258
fax: (1-301) 891-2866
email: kbossong@cais.com

Organización de Mujeres por el Medio Ambiente y el Desarrollo (WEDO)
355 Lexington Avenue, 3rd Floor
New York, NY 10017, EUA
tel: (1-212) 973-0325
fax: (1-212) 973-0335
email: wedo@igc.org

Servicio Mundial de Información Energética (WISE)
PO Box 59636
1040 LC Amsterdam, HOLANDA
tel: (31-20) 612-6368
fax: (31-20) 689-1379
email: wiseamster@antenna.nl

Instituto Worldwatch
1776 Massachusetts Ave. N.W.
Washington, DC 20036, EUA
tel: (1-202) 452-1999
fax: (1-202) 296-7365
email: worldwatch@worldwatch.org
 

RECURSOS EN INTERNET
 Alianza Abalone/Red Energética
www.sfo.com/~rherried

American Friends Service Committee
www.afsc.org

Coalición Canadiense por la Responsabilidad Nuclear
www.ccnr.org

Centro de Tecnologías Alternativas
www.foe.co.uk/CAT/

Centro de Energías Renovables y Tecnologías Sostenibles
www.solstice.crest.org

Proyecto Energético Masa Crítica
www.essential.org/CMEP

Instituto Earth Island/Centro deSeguridad Energética
www.earthisland.org

Cámara de Eficiencia Energética y Energías Renovables
www.erecbs.nciinc.com

Greenpeace International
www.greenpeace.org

Red Ambiental Indígena
www.alphacdc.com/ien

Instituto de Investigaciones Energéticas y Ambientales
www.ieer.org

Instituto de Comunicaciones Globales
www.igc.org/igc/issues/energy/

Laboratorio Nacional de Energías Renovables
www.nrel.gov

Servicio de Información y Recursos Nucleares
www.nirs.org

Un Futuro Libre de Plutonio
www.nonukes.org

Instituto Rocky Mountain
www.rmi.org

Stop Monju Breeder Campaign
http://miyaecn.fpu.ac.jp/monju-a2e.html

Union of Concerned Scientists
www.ucsusa.org

Organización de Mujeres por el Medio Ambiente y el Desarrollo
www.wedo.org

Servicio Mundial de Información Energética
www.antenna.nl/~wise

Instituto Worldwatch
www.worldwatch.org

_________

VER TAMBIÉN:

www.envirolink.org
(información ambiental)

www.ratical.org/radiation/
(artículos por algunos de los autores a que se hace referencia en el Manual de Seguridad Energética)
 

 ACERCA DE UN FUTURO LIBRE DE PLUTONIO

En 1992, un grupo de artistas y escritores japoneses se reunieron con amigos norteamericanos para iniciar Un Futuro Libre de Plutonio (PFF), una campaña internacional para alertar a ciudadanos y gobiernos sobre los peligros del plutonio y para detener los embarques de plutonio a través del mundo.

PFF creó luego INOCHI (que significa “fuerza de vida” en japonés), una organización voluntaria sin fines de lucro que trabaja por un futuro sostenible. Entre los proyectos organizados por INOCHI se encuentran:

· Un Futuro Libre de Plutonio
· Red de Mujeres de Un Futuro Libre de Plutonio (también conocido como Niji-noHebi o Rainbow Serpent)
· Proyecto de Concienciación de Asia Oriental
· Proyecto de Abolición Nuclear
· Proyecto de Video Rokkasho
· Proyecto de Manual de Seguridad Energética
· Campaña del Siglo Solar
· Proyecto Ten Millenium Futures
· Programa Radial Terra Infirma
· Proyecto de Moratoria a la Minería de Uranio

La segunda edición inglesa del Manual de Seguridad Energética, revisada y actualizada, está dirigida a ciudadanos y autores de políticas en todo el mundo. Dos mil quinientas copias de la primera edición, publicada bajo el título Women’s Handbook on Safe Energy, fueron distribuidas a ONGs y funcionarios gubernamentales durante la Cuarta Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre la Mujer en Beijing, China, en septiembre de 1995. También ha sido traducido como Manual de Seguridad Energética al ucraniano, el ruso y el turco. Se han programado traducciones adicionales al francés, español, japonés y chino.

Dedicamos este manual
a los niños de la Tierra y a las generaciones futuras

Gracias a todos aquellos que contribuyeron generosamente con su tiempo, energía y recursos financieros para crear este manual, y en particular a nuestros colegas que revisaron la primera edición dándonos útiles comentarios. Muchas gracias a Mary Olsen, Tyrone Cashman, Angela Gennino, Richard Heede, Will Keepin, Karl Krooth, Yoruba Richen, Enid Schreibman y Shamira Virji. Los autores desean reconocer que cualquier inexactitud es de su exclusiva responsabilidad.

JAN THOMAS ha trabajado durante 15 años en temas ambientales y antinucleares, especializándose en comunicaciones. Inicialmente fue trabajadora social y luego, en reacción a la acumulación de armas nucleares a principios de la década de los 80, se enfocó hacia un trabajo internacional por los cambios sociales. Desde entonces, ha trabajado con muchas organizaciones no gubernamentales, entre ellas EarthAction International, Earth Day 1990, the Gulf Peace Team, PFF, y el Proyecto Manhattan II.

CLAIRE GREENSFELDER es co-fundadora de la Red de Mujeres PFF y ha sido una activista de toda la vida por la paz y la justicia ambiental. Antigua educadora de jóvenes y líder en el área de vida silvestre, decidió luego del accidente nuclear de la Isla Three Mile en 1979 trabajar rigurosamente por cambios políticos y sociales en pos de la cordura nuclear y la seguridad energética. Ha trabajado como consultora y miembro del staff de más de cinco docenas de ONGs y campañas políticas, tales como American Friends Service Committee (AFSC), Friends of the Earth, Greenpeace, y la Organización de Mujeres por el Medio Ambiente y el Desarrollo (WEDO).

WENDY OSER es Coordinadora del Proyecto Manual de Seguridad Energética de INOCHI, directora del Proyecto Nuclear Guardianship y ex editora de Nuclear Guardianship Forum (1991-94). Mientras se encontraba en Europa, estuvo expuesta al polvillo radioactivo del desastre de Chernobyl y experimentó problemas de salud durante muchos años después. Desde entonces, se ha dedicado a educar al público acerca de los peligros de la radioactividad y los materiales nucleares, en procura de cuidados responsables y perdurables para éstos últimos. Sus bisnietos intensifican su propósito.

NORA AKINO es co-fundadora de Un Futuro Libre de Plutonio (PFF) y ex Directora Administrativa de la organización. Coordinó y condujo personalmente gran parte de las investigaciones iniciales para el Manual de Seguridad Energética. Abandonó a PFF para reubicarse en Boston con su esposo en pos de un importante nuevo proyecto: la maternidad.

________________________

MAYUMI ODA es una artista aclamada internacionalmente, muy conocida por sus hermosas pinturas y grabados Goddess. Sus dibujos y pinturas han ilustrado docenas de libros impresos, incluyendo su libro autobiográfico Goddesses. Es co-fundadora de INOCHI y de Un Futuro Libre de Plutonio, miembro del Directorio de la Fundación POINT (editores de la revista Whole Earth Review), y miembro del Consejo Asesor del concurso de arte y poesía Río de Palabras.


COMO SOLICITAR INFORMACION: MANUALES, ARTE Y CAMISETAS

MANUAL DE SEGURIDAD ENERGÉTICA
1 copia    $4.00
2 - 9 copias   $3.00 c/u
10 - 19 copias   $2.00 c/u
20 copias o más  $1.50 c/u

Le rogamos calcular el costo del franqueo postal e incluir una contribución para cubrirlo.

“EARTH SHIP” POR MAYUMI ODA
Grabado original, firmado, de la obra reproducida en la tapa de este manual, en hermoso color “Ancient Purple”, en papel de arroz blanco pulido, 25 1/5” x 38 1/2”. Edición especial de 100 ejemplares. Puede ser suyo a cambio de una contribución de $350.

CAMISETAS “EARTH SHIP”
Llevan un estampado serigráfico de Earth Ship al frente, con “Un Futuro Libre de Plutonio” en la espalda. Disponible en negro, morado, jade o “teal”. 100% algodón. Tallas Medium Large y Extra-Large. $20 manga corta, $30 manga larga. Favor especificar la talla y su primera opción de color.

POSTER “THE TWO-HEADED MONSTER OF POISON FIRE”
El material gráfico de la página 9 de este manual, reproducido en blanco y negro. 11” x 17”. $5 cada uno.

Haga su cheque u orden de pago a nombre de INOCHI/ENERGY BOOK y envíelo a:

   INOCHI/Energy Book
   P.O. Box 2589
   Berkeley, CA 94702-0589 USA

Las donaciones adicionales, deducibles de impuestos, para apoyar futuros proyectos de publicaciones, serán muy bienvenidas.
 

Si Ud. copia o reproduce secciones de este manual, por favor agregue unas líneas dando crédito a los nombres de los autores y de la organización, y nuestra dirección completa y número telefónico. Le agradeceríamos que nos enviara una copia de su reproducción. Muchas gracias.

Un Futuro Libre de Plutonio es un proyecto de INOCHI, una organización sin fines de lucro con estatuto 501(c)(3) establecida en el Estado de California, EUA.

Manual de Seguridad Energética ©INOCHI 1997


NOTAS

 1. May, John. 1990. The Greenpeace Book of the Nuclear Age. Nueva York: Libros Pantheon.
 2. Eichelberg, Don. 1994. “Public is Opposed, Industry Pushes On.” Nuclear Guardianship Forum. No. 3. Primavera.
 3. Bossew, Peter, et al. 1993. 35 Years Promotion of Nuclear Energy: International Atomic Energy Agency: A Critical Documentation of the Agency’s Policy. Vienna -Hannover: GruppeÖkologie, AntiAtom International y Ökologie Institut.
 4. Taylor, Theodore B. 1996. “Nuclear Weapons, Nuclear Power and Solar Energy.” En Ruggiero, Greg y Stuart Sahulka. Critical Mass: Voices for a Nuclear-Free Future. Westfield, NJ: Open Media y la Campaña por la Paz y la Democracia.
 5. Gofman, John W. y Egan O’Connor. 1994. The Law of Concentrated Benefit Over Diffuse Injury. San Francisco: Comité por la Responsabilidad Nuclear.
 6. Comité BIER. 1989. Health Effects of Exposure to Low Levels of Ionizing Radiation: Bier V. Washington, DC: National Academy Press.
 7. Gofman, John W. 1990. Radiation-Induced Cancer fro Low-Dose Exposure: An Independent Analysis. Comité San Francisco por la Responsabilidad Nuclear (CNR Book Division, P.O. Box 11207, San Francisco, CA 94101, USA). Ver también Wing, steve, et al. 1991. “Mortality Among Workers at Oak Ridge National Laboratory.” Journal of the American Medical Association, 20 de marzo, Vol. 265, No. 11, pp. 1397-1402.
 8. Bertell, Rosalie. 1986. No Immediate Danger? A Prognosis for Radioactive Earth. Summertown, TN: The Book Publishing Company.
 9. Gofman, John W. 1995. Preventing Breast Cancer: The Story of a Major, Proven, Preventable Cause of this Disease. San Francisco: Comité por la Responsabilidad Nuclear.
 10. Asociación Nacional de Veteranos Atómicos, 1996. “Prostate Cancer Update.” Atomic Veterans’ Newsletter. Salem, MA: Asociación Nacional de Veteranos Atómicos. Verano/Otoño.
 11. Macy, Joanna. 1993. En la Audiencia Mundial del Uranio. Poison Fire, Sacred Earth. Salzburgo, Austria: Audiencia Mundial del Uranio.
 12. Audiencia Mundial del Uranio. 1993. Poison Fire, Sacred Earth. Salzburgo, Austria: Audiencia Mundial del Uranio.
 13. Ibid.
 14. Ibid.
 15. Ibid.
 16. Eichstaedt, P.H. 1994. If You Poison Us: Uranium and Native Americans. Santa fe, NM: Libros Red Crane.
 17. Campaña Internacional por el Tíbet. 1993. Nuclear Tibet. Washington DC Campaña Internacional por el Tíbet.
 18. Lenssen, Nicholas. 1991. Nuclear Waste: The Problem That Won’t Go Away. Washington, DC: Instituto Worldwatch.
 19. Hamilton, Minard. 1994. Radioactive Waste: The Medical Factor. Washington DC: Servicio de Información y Recursos Nucleares.
 20. Medvedev, Grigori. 1991. The Truth Abouth Chernobyl. Nueva York: Libros Basic.
 21. Mariotte, Michael. 1995. “On Ninth Anniversary, Ukraine Officials Say 125,000 Have Died From Chernobyl.” The Nuclear Monitor. Washington, DC: : Servicio de Información y Recursos Nucleares. Vol. 10, No.5, 1 de mayo.
 22. Hatch, M.C., et al. 1990. “Cancer Near the Three Mile Island Nuclear Plant: Radiation Emissions.” American Journal of Epidemiology, Vol. 132, No. 3.
 23. Ruggiero, Greg y Stuart Sahulka, eds. Critical Mass: Voices for a Nuclear-Free Future. Westfield, NJ: Open Media y la Campaña por la Paz y la Democracia. Ver también Helen Caldicott. 1994, edición revisada. Nuclear Madness: What You Can Do. W.W. Norton and Company: Nueva York y Londres.
 24. Gofman, John. 1981. Radiation and Human Health. Comité San Francisco por la Responsabilidad Nuclear.
 25. Médicos Internacionales por la Prevención de la Guerra Nuclear e Instituto de Investigaciones Energéticas y Ambientales. 1993. Plutonium, Deadly Gold of the Nuclear Age. Cambridge, MA: Médicos Internacionales por la Prevención de la Guerra Nuclear.
 26. Servicio de Información y Recursos Nucleares. 1995. “High-Level Radioactive Waste.” Energy Fact Sheet. Washington, DC: Servicio de Información y Recursos Nucleares.
 27. Médicos Internacionales por la Prevención de la Guerra Nuclear e Instituto de Investigaciones Energéticas y Ambientales. Op. cit
 28. Takagi, Jinzaburo. 1995. Critique of Japan’s Nuclear Energy Program: Collected Papers of Jinzaburo Takagi, 1994-95. Tokio: Centro Ciudadano de Información Nuclear.
 29. DeAngelis, Fusako. 1996. “Rokkasho: Japan’s Nuclear Village.” Earth Island Journal. San Francisco: Earth Island Institute. Primavera, 1995.
 30. “Superphénix: Un Grand Echec de Soixante Milliardes.” 1996. La Tribune. París. 6 de octubre.
 31. Takagi. Op.cit.
 32. Lenssen. Op.cit.
 33. Taylor. Op. cit.
 34. Oficina de Asesoría Tecnológica del Congreso de los Estados Unidos. 1991. Long-Lived Legacy: Managing high-Level and TRU Waste at the DOE Weapons Complex. Washington, DC: Oficina de Imprenta del Gobierno. Mayo.
 35. Erikson, Kai. 1994. A New Species of Trouble. Nueva York: W.W. Norton.
 36. Ibid. Ver también Lenssen. Op. cit.
 37. Peaslee, S. Claire. 1993. “Sending Signals to the Future: How to Design Long-Term Warning Markers for WIPP.” Nuclear Guardianship Forum.  Berkeley, CA. No. 2, Primavera.
 38. Komanoff, Charles y Cora Roelofs. 1992. Fiscal Fission: The Economic Failure of Nuclear Power. Washington, DC: Greenpeace.
 39. Spector, Leonard S. y Jacqueline R. Smith. 1992. Nuclear Threshold: The Global Spread of Nuclear Weapons, 1990-1991. Boulder, CO: Westview.
 40. Hayes, Peter, 1995. Instituto de Investigación Nautilus. En una entrevista por el autor C. Greensfelder. Albany, CA: Agosto.
 41. McSorley, Jean. 1995. “The Nuke Frontier in Indonesia.” Multinational Monitor. Washington, DC. Vol. 16, No. 9. Septiembre.
 42. Komanoff. Op. cit.
 43. Flavin, Christopher y Nicholas Lenssen. 1990. Beyond the Petroleum Age: Designing a Solar Economy. Washington, DC: Instituto Worldwatch.
 44. Montague, Peter. 1992. “Global Warming, Part 1: How Global Warming is Sneaking Up On Us.”
 45. Keepin, William y Gregory Kats. 1988. “Greenhouse Warming: Comparative Analysis of Nuclear and Efficiency Abatement.” Energy Policy. Vol. 16, No. 6. Diciembre.
 46. Instituto del Ambiente de Estocolm. 1993. Towards a Fossil-Free Energy Future: The Next Energy Transition. Boston: Instituto Tellis para Greenpeace International.
 47. Cole, Nancy y P.J. Skerrett. 1995. Renewables Are Ready: People Creating Renewable Energy Solutions. White River Junction, VT: Chelsea Green Publishing Company.
 48. Flavin, Christopher y Nicholas Lenssen. 1995. Power Surge: Guide to the Coming Energy Revolution. Washington, DC: Instituto Worldwatch.
 49. Komanoff. Op. cit.
 50. Administración de Información Energética. 1995. Annual Energy Review 1994. Washington, DC: Departamento de Energía de los Estados Unidos.
 51. Rostvik, Harald N. 1992. The Sunshine Revolution. Stavanger, Noruega: SUN-LAB Publisher.
 52. Greenpeace/WISE-París/Instituto Worldwatch. 1992. World Nuclear Industry Status Report: 1992.
 53. Unión de Científicos Preocupados. 1993. En el sitio Web de la Asociación Americana de Energía Eólica: http://www.igc.org/awea/.
 54. Speiser, Hans-Peter y Rudolf Hickel. 1994. Electricity Without Nuclear Power: Boom or Doom for Jobs? Berlín: Estudio de Greenpeace.
 55. Lovins, Amory. 1989 “End-Use/Least-Cost: Investment Strategies.” Actas de la Conferencia Energy for Tomorrow. Montreal: Consejo Mundial de Energía. Septiembre.
 56. Johansson, Thomas B., Henry Kelly, Amulyia K.N. Reddy y Robert H. Williams, eds. 1993. Renewable Energy: Sources for Fuels and Electricity. Washington, DC: Island Press. Ver particularmente Pascal De Laquill III, et al. “Solar-Thermal Electric Technology.”
 57. Kelly, Henry. 1993. “Introduction to Photovoltaic Technology.” En Johansson et al. Op. cit.
 58. Dutt, Gautam y N.H. Ravindranath. 1993. “Bioenergy: Direct Applications in Cooking.” En Johansson et al. Op. cit.
 59. Heede, Richard y Hunter Lovins. 1996. Environmentally Sustainable Energy Choices. Snowmass, CO: Instituto Rocky Mountain y Washington, DC: América Renovable.
 60. Hall, David O., et al.1993. “Biomass for Energy: Supply Prospects.” En Johansson et al. Op. cit.